La catástrofe de Haití se siente en la angustia que embarga a cientos de haitianos que viven aquí por la falta de información sobre el destino de sus familiares y amigos, mientras en la frontera con Dajabón el temor se apodera de sus residentes.
Ayer se observó que decenas de haitianos acudieron a la embajada de su país en Santo Domingo, desde profesores, estudiantes, venduteros, hasta obreros de la construcción que buscaban información sobre la situación haitiana.
Los diplomáticos haitianos se negaron a ofrecer algún tipo de dato debido a la ausencia del embajador Fritz Cineas.
Haitianos consultados por El Caribe dijeron que su mayor desesperación es la falta de información debido a que en su país la comunicación es imposible por el colapso de las telecomunicaciones.
“Vengo a la embajada de mi país buscando alguna información y ningún funcionario quiere hablar”, dijo Emmanuel Alcides, un estudiante de mercadeo que tiene sus padres y hermanos en la comunidad haitiana de Carrefour.
“No he sabido nada de mi familia y ya he gastado el dinero sin poder comunicarme”, dijo Esther Joseph, de 27 años, quien hace tres años reside en la República Dominicana, y tiene a su madre y cuatro hermanos en Shadá, poblado que está al suroeste de Puerto Príncipe.
Alicia Kebert, una religiosa de 56 años, dijo que desde el momento que escuchó sobre los efectos del terremoto en su país ha intentado sin éxito establecer comunicación con los suyos. Mientras que en el municipio fronterizo haitiano de Juana Méndez los residentes permanecen en las calles por temor a que se pueda repetir un fenómeno similar.
Las jornadas de oración no se han hecho esperar y decenas acuden a los templos católicos a “buscar” de Dios.
Asimismo, según informó el cónsul dominicano en Juana Méndez, Santiago Caba, una gran cantidad de ciudadanos de Haití acuden al consulado en busca de algún tipo de información sobre la suerte de sus parientes.
Fortalecen seguridad en provincia dajabón
En tanto, del lado dominicano, en Dajabón, las autoridades convocaron una reunión de urgencia a fin de canalizar todas las atenciones que sean necesarias para ayudar al pueblo haitiano.
En ese sentido, las autoridades informaron que en el hospital de Dajabón hay 65 camas disponibles para asistir a ciudadanos haitianos y que el personal médico también fue reforzado.
Miguel Cruz, gobernador de la provincia; Víctor Moya, director del Hospital Matías Ramón Mella; y Luciano Domínguez, director provincial de la Defensa Civil, hacían ayer todos los aprestos necesarios para garantizar la asistencia a las víctimas del terremoto.
En tanto, la seguridad en la frontera fue reforzada debido a la gran cantidad de haitianos que trataban de cruzar la zona, atemorizados por las constantes réplicas que se han registrado desde que la tarde del martes un sismo de 7.0 grados en la escala de Ritcher destruyó gran parte de Puerto Príncipe.
Asimismo, las autoridades de Migración anunciaron que suspenderán las repatriaciones de haitianos debido a la magnitud de la catástrofe.
Fracasan intentos de comunicación y canciller pide pronta ayuda
Pierre Stacy Estudiante universitario
“Yo tengo mi familia allá y estaba tratando de comunicarme con mi papá y mi mamá, pero me puse muy frío cuando supe que la oficina principal de la telefónica en Puerto Príncipe se desplomó”.
Wilbert Messidó Obrero de construcción
“Todavía no he podido comunicarme con mi gente en Haití; todavía no sé nada de mi padre ni mi madre, pero me dicen que hasta el sábado no hay señal. Estamos desesperados por saber de ellos”.
Carlos Morales Canciller
“Es importante que la solidaridad dominicana quede una vez más de manifiesto. Haití enfrenta una situación calamitosa y necesita que la comunidad internacional se movilice y evite una mayor catástrofe”.
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